1. Recorrer el Bulevar del Río y La Ermita
El Bulevar del Río es el corazón peatonal de la ciudad. Una caminata al atardecer, sintiendo la famosa «brisa caleña», es obligatoria. Durante el recorrido podrás admirar la majestuosa e icónica Iglesia de La Ermita con su arquitectura gótica, probar cholados, tomar luladas y escuchar la música que siempre resuena en las calles.
2. Visitar el Gato de Tejada
Ubicado a las orillas del río Cali, el inmenso Gato del Río, obra del maestro Hernando Tejada, es el monumento más fotografiado de la ciudad. Además, está acompañado por el parque de «Las Gatas», una colección de esculturas de gatas pintadas por diferentes artistas colombianos que adornan el sendero.
3. Bailar en una vieja guardia o academia de Salsa
No puedes irte de la Capital Mundial de la Salsa sin tirar paso. Si no sabes bailar, asiste a una clase en academias tradicionales del barrio San Fernando o Alameda. Por la noche, lugares legendarios como La Topa Tolondra, Tin Tin Deo o Zaperoco te enseñarán cómo se vive verdaderamente la rumba caleña.
4. Subir al Cerro de Cristo Rey
Para la mejor vista panorámica de la ciudad, debes subir al cerro de Los Cristales. Allí se impone la enorme estatua de Cristo Rey, con 26 metros de altura. Además de la vista de 360 grados de toda la ciudad y el valle, el clima en la cima es sumamente refrescante.
5. Degustar la Galería Alameda
La verdadera esencia culinaria del Pacífico colombiano y el Valle del Cauca se encuentra aquí. No dudes en probar el sancocho de pescado, las empanadas, los tamales vallunos, los aborrajados y los exóticos jugos de chontaduro y borojó. Es un festival de colores, olores y sabores.
Los otros 5 planes (Zoológico de Cali, el mirador de San Antonio, Pance, el Museo La Tertulia y el cholado de las Canchas Panamericanas) completan un itinerario perfecto que te mantendrá ocupado y fascinado durante tu estadía.












