San Antonio: El barrio bohemio y colonial
Situado sobre una colina al occidente de la ciudad, San Antonio es el barrio patrimonial por excelencia. Sus calles empedradas, sus hermosas casas coloniales con fachadas de colores vibrantes y sus clásicos balcones de madera lo hacen el lugar más pintoresco de Cali. En lo alto de la colina se encuentra la icónica Capilla de San Antonio (construida en 1747), rodeada de un enorme parque de césped donde los caleños se reúnen a volar cometas, comer macetas (dulces típicos) y disfrutar de la vista de la ciudad bajo el atardecer.
San Antonio es además el corazón bohemio de Cali. Aquí encontrarás docenas de cafés de especialidad, restaurantes de autor, teatros independientes y tiendas de artesanías.
Granada: Exclusividad y gastronomía de alto nivel
Si San Antonio es bohemio, Granada es cosmopolita y chic. Este barrio tradicional ha evolucionado para convertirse en la «Zona G» (Zona Gastronómica) de Cali. Sus calles, como la famosa Avenida 9 Norte, están bordeadas por frondosos árboles y boutiques de diseñadores locales y marcas internacionales.
Granada es el lugar ideal para disfrutar de una cena de primer nivel. Ofrece la mayor concentración de restaurantes de alta cocina internacional (italiana, peruana, fusión asiática) y las mejores versiones gourmet de la comida típica del Pacífico. Después de la cena, sus exclusivos gastro-bares y discotecas son el punto de encuentro para empezar la rumba.
Alameda: La cuna del sabor popular
El barrio Alameda y su famosa Galería (mercado) son el epicentro de la cultura popular caleña. Aquí no hay pretensiones, solo puro sabor y tradición. La Galería es un mercado vibrante donde podrás comprar frutas exóticas, hierbas tradicionales y disfrutar de los mejores y más económicos ceviches, sancochos y tamales de la ciudad, preparados directamente por cocineras tradicionales del Pacífico.
Además de la comida, el barrio es famoso por albergar algunas de las «viejas guardias» de la salsa más respetadas de la ciudad, donde bailarines expertos tiran paso al ritmo de la percusión hasta el amanecer.












